Piedad

Esta vez no lo sostiene en brazos, quizás porque ni siquiera puede. Pero comprende el sufrimiento, aunque no siempre entiende el por qué. Ella ve más allá. No se queda en la belleza de una talla. Para ella la procesión no es rutina, ni es cultura, ni es arte. Ella contempla. Y un año más, al paso de Quien comprende mejor que nadie sus heridas, reza, en silencio, para que el dolor no tenga la última palabra.

José María Olaizola. Jesuita y escritor. Síguele en Twitter: @jmolaizola

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